Hasta Hace unos años hablar de diseño desde Bogotá Colombia era referirse a un desarrollo que se daba en un ámbito cultural externo y lejano ó en otra escala, a una trayectoria local mucho más familiar y artesanal. Hoy formamos parte de un nuevo escenario internacional con permanentes transformaciones tecnológicas, económicas y sociales.
Es evidente que el proceso acelerado de mundialización que nos envuelve y la reiterada presentación en sociedad de la "Aldea Globlal" persiguen un control de consumo en cada uno de los distintos segmentos en que se ha programado el mercado internacional.
Este objetivo, que por encima de sus aspectos económicos lleva implícito una suerte de colonialismo cultural, tiene distinto éxito según las diversas culturas sociales; ya que todavía Nueva York es diferente a Tokio y aún los Ángeles, y San Pablo Tiene diferencias con Rio de Janeiro y Buenos Aires, Por ende con Colombia. Diferencias que se dan en su alimentación, en los hábitos higiénicos y modalidades sociales.
Pero simétricamente a esta persistencia de las identidades locales, los Walkman, los Fax, el X-Box, los artefactos informáticos, McDonald's (por citar algunos ejemplos) son los productos mundializados o "migratorios" encargados del control del mercado globalizado desde Pekin hasta Ushuaia.
Simplificado, podemos decir que, nos encontramos con dos grandes sistemas de productos. El primero de estos conjuntos está constituido por los que denomino migratorios ya que se han instalado en todos los mercados sin esfuerzo y en la mayoría de los casos con el éxito previsto. Estos artefactos no tienen referentes nacionales identificables hasta el punto que su marca está por encima de su origen de fabricación (la que se encuentra diversificada en todo el mundo según las condiciones coyunturales del costo de producción).
La intervención del diseño en este tipo de productos, seguramente seguirá localizada en las sedes centrales de las marcas, salvo que las modalidades propias de cada mercado exíjan la intervención (como ya esta sucediendo) de profesionales locales con el fin de realizar las adaptaciones necesarias o la propuesta de alternativas más adecuadas.
El pasaje a la sociedad digital seguirá transformando los comportamientos, los objetos y los espacios, creando en consecuencia nuevos territorios y nuevas fronteras para el diseño.
Precisamente en este marco referencial se ubica el segundo de los sistemas mencionados ya que incluye los productos o procesos relacionados con los problemas más complejos de la sociedad y que por lo general presentan un alto condicionamiento por parte del contexto territorial y cultural.
En este sistema se encuentran los sistemas de equipamiento (urbano, comunitario, sanitario, residencial y empresario), las instalaciones industriales de gran complejidad como unidades especiales de transporte, máquinas herramientas y finalmente una serie de requerimientos sociales que por lo general estan dificilmente formulados y con situaciones conflictivas entre los expertos; los usuarios y los agentes públicos. Es justamente en esta mutación conflictiva de los comportamientos comunitarios en la que habrán de detectarse de aquí en adelante, los nuevos problemas en los que el diseño tendrá la difícil responsabilidad de proveer la interfase humanizada entre la tecnología digital, sus efectos secundarios (economía sin trabajo, marginación educativa de amplios sectores, crecimiento de la tercera edad) y una sociedad cada vez mas diferenciada. Temas que además, no podrán eludir la crisis mundial de los recursos naturales y de la gestión ambiental.
Este proceso de globalización, es en realidad la etapa reciente de las transformaciones económicas y tecnológicas que arrancan en los años 70's y que han conformado un contexto sumamente competitivo en el cual la economía incorporó la "innovación" como atributo prioritario de la comercialización y como un medio de diferenciación y "posicionamiento" del producto.
A lo largo de estos cambios se desarrollaron nuevas Áreas de Gestión como la logística, la Reingeniería, el Planeamiento Estratégico y el Marketing, cada una de las cuales adquirió una importancia relevante en las decisiones sobre el producto.
En este proceso, el diseñador y no hablo solamente de este país, fué quedando rezagado, fundamentalmente por una inadecuada comprensión de los puntos de vista de los agentes de la economía y de las empresas, a quien debería coordinar.
Si coincidimos que estamos en la era del conocimiento y que el saber será la energía prioritaria de los próximos años, podemos afirmar que frente a la abrumadora información informática, será indispensable saber como aplicar los conocimientos más apropiados (es decir, aprender la gestión del saber) para diagnosticar y solucionar interactuando cada vez más con otras disciplinas, conflictos y temas que hoy ni siquiera están formulados.
Este es a mi juicio, el desafío más importante para el diseño presente en los próximos años, ya que los nuevos problemas sociales y ambientales, complejos y sistemáticos; Siempre formarán parte de cada una de las diversas modalidades territoriales y culturales, y por o tanto dificilmente podrán ser absorbidos y resueltos por la red de la gestión globalizada.

Neffertari.
revista CONTEXTOS, Revista de la FADU, septiembre de 2000 / Número 2. Pabellón III / 4° piso/ Ciudad Universitaria/ Buenos Aires.